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domingo, 9 de diciembre de 2007

ilusiones rotas

Colores rotos

Pincha sobre la foto, la verás mejor.

Tener ilusiones, desear algo que puede o no estar a tu alcance, y que podrías conseguir en un momento determinado. No hablo de ilusiones refiriéndome a obtener algo material, tangible, algo cómo un premio, o parecido. Sólo me refiero a tener el deseo de algo simple, en realidad, simple en su concepto. Ilusionarte con tener algo de lo que incluso es , cómo casi todo lo mejor , gratis. Hablo de tener un momento de alegria con algo o alguien con lo que, con quién sueñas. De, disfrutar de un momento en el que compartas algo hermoso , y lo hagas con quién deseas. Ilusionarte con ver el comienzo del dia, con una serenidad, una calma que ansías. Hablo de verlo acabar, estando relajada por fin, con una sensación de , aunque sea discreta, alegria, por haber tenido unas horas, cuántas han formado ese día, en las que has hecho , más o menos cómo esperabas, lo que tenías previsto para ese día.
Hablo también de esas ilusiones, pequeñas, que te hacen mantenerte día a día, pasando uno tras otro y sin dejar que te venzan tantas cosas cómo podrían hacerlo. Son las ilusiones, las que te sujetan, en las que te apoyas, las que acaban siendo el origen de la fuerza que te va quedando.
Lo malo, que esas ilusiones, son algo tan etéreo a veces, que acaban difuminándose en el cielo que hay sobre tí; son tan livianas en sus colores , que acaban mezclándose unos con otros, formando unas flores con colores sin definir, con colores rotos. Cómo las ilusiones.
Y más tarde, cuándo en casa recordaba lo que me había dicho María mientras comíamos en su casa, no tuve más remedio que darle la razón en muchos de sus argumentos. Había hablado mucho rato, y la escuché atenta, cómo siempre hago, pues sé lo que necesita hablar, lo que supone para ella el que yo esté escuchando. Y no dudé en hacerlo, y más ese día, en el que cómo tantos otros, estaba sola en su casa, y aprovechó para invitarme a compartir la comida dominical.

La música de Diana Krall . Boulevard Of Broken Dreams








domingo, 28 de octubre de 2007

Mujer

Chicago....If You Leave Me Now

Una jornada dura, una más . Unos diez minutos escasos para tomar algo, y otros diez más y no seguidos para fumar un cigarrillo. Una mañana más de María, en la que empezó su horario a las ocho cómo es habitual, pero no salió sino a las cuatro, una hora más tarde de lo establecido. Cómo tantas veces. Y cuándo llega a casa, un discreto movimiento de cabeza de su marido a modo de saludo, y las palabras que le gustaría escuchar alguna vez al volver a casa, quedan de nuevo en algún perdidas. En cambio ,él le dice algo sobre que no olvide recoger no se qué ropa tendida, que amenaza lluvia.
María come algo, ya sin apenas gana. Hace muchas horas que desayunó ahí mismo, aún de noche y ahora , cansada de tanta presión en su trabajo, de tantas horas tras las que acaba con las manos tan doloridas que, le cuesta sentirlas a ratos,y apenas piensa en comer. Sólo en sentarse a descansar un rato. Se queda dormida en cuánto lo hace y al despertar ya no hay nadie en casa. Sus hijos están con unos amigos estos dias, su marido cómo casi a diario, se ha ído, a pasear un rato con la bicicleta, que le relaja y viene muy bien , dice él.
Ella, se dirige a la terraza del edificio, y mientras recoge la ropa tendida, observa el cielo. Un atardecer más, pero siempre distinto. Ella sólo quiere ahora mismo mirar el cielo , nada más. No pensar, sólo mirar cómo se va apagando el sol.


Mujer

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sábado, 9 de junio de 2007

Melancolía


Maria piensa que su vida es de una monotonía y aburrimiento absolutos. Su casa, sus dos hijos y su señor marido. Todos hacen vida además fuera de esa casa, mientras que es todo lo contrario para ella. Rutina y rutina, y los demás , dependiendo de ella para toda la parte de dentro de casa y nada más . No es mucho más para ninguno de ellos, bueno sólo cuándo algo no está tal cuál lo desean ellos, con lo que no tardan en recriminárselo desde luego, pero nunca agradecen cuánto hace, eso deben pensar que va incluido en el puesto de madre -ama de casa y etc.

Y ella, recuerda , pues eso si que no han podido aún anulárselo al contrario de tantas otras cosas. Recuerda cuándo era joven y un auténtico torbellino, no cómo ahora, que es una pavisosa , según ella misma dice. Sonríe cuándo está sola, recordando aquellos años en los que era el motor de un grupo de amigas, todas cómo ellas, todas jóvenes y por tanto con grandes ánimos para todo, con tremendas ganas de comerse el mundo . Y ella, bailaba la que más, pero además literalmente; horas y horas, sin arte alguno eso sí, pero disfrutando a sus anchas. Y ella, conocía chicos y entablaba relaciones más o menos breves, pero en las que era feliz, por supuesto, sin más pretensiones que disfrutar plenamente . Y reía , eso siempre lo recuerda, lo mismo que yo. ¿Cómo podré olvidar su risa de entonces?. Nos contagiaba su alegria y buen ánimo perennes, en la hora que fuese, en el momento que fuera, ahí estaba ella, cómo siempre , riendo y llevándonos a todos de la mano, con ese espíritu cascabelero que era toda ella. Entonces.

miércoles, 30 de mayo de 2007

Humo y Madera



Hace tanto tiempo que ,
No encuentra una sonrisa
Hace tanto tiempo que,
No roza una mano
Hace tanto tiempo que,
No siente una caricia
Hace tanto tiempo que,
No da un abrazo
Hace tanto tiempo que,
No regala un beso
Hace tanto tiempo que... ,
No sabe dónde se perdieron,
Ya no sabe, cuándo se acabaron.
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miércoles, 9 de mayo de 2007

Humo de noche


Sentía la opresión. En el cuello, alrededor de las cuerdas bucales sobre todo. A ratos, , esa presión se notaba tanto que, hasta le dificultaba la respiración, entonces, tomaba aire con fuerza y notaba cierto alivio. Pero ella sabía bien que, no era un problema físico el suyo , aunque se mostrara de esa forma , en sus órganos. El origen estaba mucho más adentro o mejor, estaba fuera de ella y, le ocasionaba ese inmenso malestar. Llevaba años , demasiados para mí, con esa presión externa, pero que no siempre le hacía sentir eso; otras, era un gran agujero el que se iba formando en su cuerpo, desde dentro hacia fuera, extendiéndose rápido y con fuerza, y que también la dejaba sin poder respirar de forma normal, sino todo lo contrario; le faltaba aire, y le faltaba cuerpo, estaba ocupado por ese vacío tan grande. Pero, tras años así, lo que ella iba notando era, que se habia acostumbrado a esos momentos de alguna forma; no que ya no le afectara lo que los ocasionaba, sino que cuándo se manifestaba cada uno de esos signos en su cuerpo, no le eran nada extraños ; cuándo aparecían ya los reconocía casi como a unos viejos compañeros de fatigas, y, entonces , volvía a preguntarse si es que ya no iba jamás a salir de esa situación. Un dia y otro también se repetía todo, y entonces descubrió que nada cambiaría a quién causaba aquello, y ella mucho menos que nadie. Entonces, una tenebrosa idea empezó a abrirse en ella , y sintió miedo. Pero, a diferencia de todas las ocasiones anteriores, empezó a tenerlo de ella.



sábado, 21 de abril de 2007

Oscurecer

Cada dia cuesta más el mantenerse medianamente centrado , coherente con lo que se llamaría una persona mentalmente estable. Dices las cosas y, te aseguran que no , que no es eso lo que has dicho; hablas con los demás y, crees que te están escuchando, ya que así te lo aseguran, para ,dias o, incluso momentos más tarde, negarte rotundamente cuánto dijeron ; donde tú estás segura, absolutamente, de haber oido "blanco", cuándo tú has dicho "negro" , te encuentras que no, no fue así ; no sólo tú no habías dicho ésto, sino que había sido el otro quién lo había hecho. Y ahí estás tú, con la certeza de lo que haces y dices, de lo que te dicen y hacen, y, que te cambian continuamente, con demasiada frecuencia , con tanta y con tanta fuerza al asegurarlo que ya hay momentos en los cuáles , aunque sigues teniendo la seguridad en tus hechos , ideas, palabras, empieza a moverse algo lentamente dentro de tu mente, empieza a resquebrajarte, sutilmente, pero sin parar, y no sabes ya , y cada vez más si, eres quién eres o, si ya tu cordura se va evaporando, lenta, pero inexorablemente.
Confesiones de una tarde cualquiera, con María, siempre analizándose y, buscando una explicación , a lo que cada vez es más difícil encontrarle alguna. Aún no sé por qué sigue ahí.



Rural sunset
Originally uploaded by slack12.







Sunset over the river
Originally uploaded by slack12.













Estas excelentes fotos , pertenecen a slack12
Para mí, un magnífico fotógrafo, todo un maestro en la aplicación entre otras, de la técnica
HDR, consiguiendo espectaculares resultados, sin sobrecargar en absoluto las imágenes.
Muchas gracias, por tu amabilidad al permitirme disponer de ellas. Thank you soo much, slack12.


martes, 17 de abril de 2007

Alas prestadas

Oyendo los pájaros aquella mañana se quedó quieta, en la mesa donde estaba escribiendo una carta a , no recuerda quién: se le vinieron de pronto a la mente mil sensaciones. Recordó. Cuándo era niña, así se sentía ella, también de joven incluso de mayor, alguien con ganas de volar, y de conocer gentes y lugares , y de disfrutar y de vivir, y de reir, sobre todo de reir ; reía por todo y por nada, continuamente. Era alegre, mucho . Jugando de niña en los huertos alredededor de su casa, con el agua que corría por entre ellos en los pequeños canales de riego ; jugaba entre las plantas, entre las flores , por el camino y sobre todo , reía. Pensaba que así era la vida para todo el mundo, jugar y reir. Reir. Era una persona entrañable, reía y hacía reir; y eso se lo reñian mucho en casa ; le encantaba el hacer reir a los demás , y le reñian ya que no la entendían; según ellos, no querían que hiciera el ridículo, que se rieran de ella por "hacer el payaso" , eso le decían entre otros desatinos , y eso a ella no le importaba en absoluto.Era una persona a quién ,de tan limpia de corazón y mente cómo era, no se le ocurría que eso pudiera pasar, y seguía pensando en reir y en hacer reir a los demás con mil cosas, ya que su carácter se lo facilitaba , se lo pedía y así era feliz, haciendo felices a los demás y seguia con sus imitaciones , algo que le gustaba mucho y se le daba muy bien; con sus mil y una bromas, con sus comentarios en tono de broma. Si alguien se reía de ella y de sus cosas, no lo veía mal, no le molestaba, y seguia igual. No podía parar de reir, incluso en una ocasión en una clase de religion, el sacerdote la mandó salir al pasillo , a que esperara , y cuando se le hubieran pasado las ganas de reir, pues que volviera a entrar. Era increible . Hasta que empezó a llorar. Cuando alguien, que no era de la familia lo consiguio, al intentar él tambien cortarle las alas que siempre habia querido mantener abiertas ; esas alas que le permitirían volar, vivir, reir. . Ese dia, todo empezo a cambiar. pero siempre, siguio riendo, pese a mil situaciones por las que pasó, siempre siguió riendo. Aún hoy, siempre encuentra un momento , aunque sea breve , para reir, y sobre todo, lo que más le sigue gustando , hacer reir a los demás , que rian con ella, , no importa lo que piensen los otros , mientras rian y ella sea quien se les haga llegar a ello.





Aquellas pequeñas cosas ; Juan Manuel Serrat






sábado, 7 de abril de 2007

Mirando la luna

Suspiré, sólo hice eso cuándo me lo dijo. Creí que , por una vez, ella había decidido hacer algo que , no sólo le vendría muy bien en muchos sentidos, sino que además, representaría claramente que podía hacer frente sola a la vida, que no sólo era poco menos que el vagón de cola en su casa ; creí también que , podría decidirse a salir sola , sin tener que andar como siempre , sólo con él , y sólo cuándo él decidía. Pero no ha ocurrido. Una vez más , ella se ha venido abajo, y ahí se acaba el viaje. Me contó que , al reñirle por algo que él estaba haciendo mal, pese a que como tantas veces, ella le había explicado como hacerlo, él le contestó; y, aunque suele hacerlo pocas veces, el hablarle cuándo ella le recrimina algo, esta vez se explayó : no se refirió al hecho concreto que ella le estaba corrigiendo, eso ella lo hubiera podido argumentar con sencillez , le habría explicado claramente por qué se lo reñía; pero no, él no hizo eso; simplemente, le dijo que ella era una persona sin validez alguna como persona, que siempre había sido así, que no se quería ni se respetaba nada, y eso era desde siempre. Que, si ella pensaba que no era nada eso no era culpa suya; que si ella no se sentía valorada, apreciada, querida incluso, era culpa de ella, él no tenía nada que ver; ella no era nada , así dijo él, y recalcando que no tenía nada que ver , era su problema, siempre lo había sido, añadiendo que , todas esas frustaciones la hacían descargar sobre él. Ella se quedó estupefacta. Quería corregir un error doméstico, según su juicio, y se encuentra que él, no habla sobre ello, sino que le deja bien claro cuál es su idea de ella. Nada sobre el problema original, nada de eso; ella le riñe por ser una persona frustrada, sin autoestima alguna, y que se siente no válida en absoluto. Nada más.
Esa noche, mirando la luna llena brillando sobre algunas pocas nubes, decidió. No se iba, una vez más se rendía, se sentía mal, muy mal y , María , se quedó en casa.

miércoles, 28 de marzo de 2007

María vuela.

Siempre he viajado contigo y con los niños. Pero, casi toda la vida al mismo sitio, a casa de tu familia, ya que. es lo que te apetecía. Apenas hemos ido a ningún otro sitio más, para no perder la oportunidad de que estuvieras con ellos. Los niños han crecido y , cómo a tí sigue gustándote muy poco viajar y cada vez menos, me voy con ellos. Sola, con dos niños y al extranjero. Volveré pronto.
llegando-
Y María se ha preparado con sus hijos un viajecito. Y además, se ha decidido a hacerlo todo ella, sin agencias ni historias de esas, que ella no se fía de que no la engañen así que, se ha hartado de darle el follón al hijo, porque ella no, estas cosas no sabe ella hacerlas, pero sí decir lo que quiere, y cómo el hijo aún la escucha pues eso, el chaval ha preparado todo, y en unos dias se van. Y María, está contenta, va a salir un poco al mundo, mira, y además sin el marido, lo cuál es una gran ventaja por muchas cosas, pero es algo que aún la tiene un poco asustada, ya que ella jamás ha viajado sin él, ni a dónde no ha querido él, y eso que él ha querido muy poco, las cosas de los viajes cómo todo lo que sea tratar con gente, pues que no le van.
get dark
Y sí , se irá. Asustada, preocupada, pero si que sí, se va. ¿Y él ? , tan tranquilo, cómo si van a la calle a por la prensa. Para lo que hablan, igual da.

domingo, 11 de marzo de 2007

El orgullo de Maria

imponente



Maria está perdida, cada dia que pasa, es una arruga más en su vida, real y, de las del alma. Siempre ha tenido una idea clara, de las pocas que ha tenido ya que siempre ha sido la reina de las dudas; nunca ha querido ser una persona orgullosa, era algo que despreciaba profundamente; cuándo alguna vez oyó hablar de lo que era la autoestima, eso de quererse y valorarse a sí mismo, eso le sonaba raro, de tal modo que jamás ha llegado a saber, dónde debía de terminar eso, ese nombre que tan raro le sonaba, y dónde empezaba realmente el ser lo que ella odiaba tanto, el ser orgulloso. Así sigue, siendo una persona ya algo mayor, sigue dudando, y actuándo en consecuencia, claro está: si me quiero demasiado, si llego a tener una autoestima alta, entonces, ¿seré una persona orgullosa? , ¿donde está el límite, para , tener autoestima, y , no llegar a ser orgullosa?. Y así sigue, todos los dias igual, en cualquier situación . Pobre mujer, y , así le va . Todos los dias continúa sintiendo que es cada dia más humillada, que cada dia se la tiene menos en cuenta, por todos y para todo y, donde más se pierde la pobre es con el marido, ahí, ya no tiene arreglo o , ella no acierta a encontrarlo. Cuando ella le dice al marido cómo hacer algo en la casa, de la manera que ella, bajo su criterio de años de ama de casa, cree saber de sobra, el otro individuo la recrimina duramente, haciéndole saber que , ya él hace lo que cree y cómo cree, y, nadie y menos ella, le va a dirigir la forma de hacerlo, ni por supuesto , él va a aceptarle crítica alguna. Maria se hunde, no sabe cómo reaccionar para hacerle entrar en la razón que ella cree es la adecuada, pero él se mantiene en su postura. Así, una vez más en tantos años, ella retrocede, se calla, y se encarga de hacer el trabajo, puesto que él seguirá haciéndolo a su manera, con lo que ella deberá ir detrás arreglando los desaguisados que él suele realizar y, para evitar ésto, decide por ésto hacerlo ella todo de primeras . En estas ocasiones , le vuelven las eternas dudas respecto a la actitud a tomar , cómo actuar para , no llegando a ser alguien orgulloso en el sentido duro de la palabra, no dejar que su autoestima vuelva una vez más a rozar el suelo de la casa, y no sólo de la suya, sino de varios pisos más abajo.


De nuevo , Mr Sandman ; ahora en la versión de Mocedades
Sobre la canción , en español y en inglés.

lunes, 26 de febrero de 2007

El marido de Maria

Nubes y chimeneas

María está casada. De él decían que era un buen muchacho, con la carrera hecha y , los papeles bajo el brazo; serio, formal ,lo cuál en realidad significaba que, el muchacho había estado estudiando , habiendo aplazado por tanto la mili por entonces obligatoria, y que no había hecho apenas vida social pues no le gustaba nada, dada su timidez y, a que no encontraba demasiado interesante hacerlo; contaba con cuatro amigos, y ya era suficiente . Se hicieron novios, se casaron en una ceremonia discreta , demasiado discreta para lo que ella quería, pero impuesta por él, consecuente siempre con su deseo de contactar demasiado con la gente. Y ahí empezó su vida en común, o eso creía ella, pero se equivocó. Pasados veinte años, aún no ha conseguido hablar con él ; no , en la forma de lo que ella, y casi todo el resto de demás personas entienden por hablar ; ella habla y él no, no habla y no la escucha, y lo único que ella ha conseguido estos años es pasar por todas las etapas , desde el enfado , pasando por todos los estados de alteración posibles, hasta la resignación , y vuelta a empezar. ¿Por qué? , se pregunta aún María, ¿por qué no ha conseguido establecer una relación distinta, haciéndose miles de preguntas continuamente, porque ella acaba mil veces culpándose de la situación, pensando después que es cosa de él, y finalmente pensando que cometieron un error dos seres tan distintos, al pensar en estar juntos. Lo que ella quiere , lo que lleva ansiando desde el primer momento a ella no le parece que sea algo extraño, sino todo lo contrario; querría hablar con él, intercambiar opiniones, que expusieran argumentos, y todo lo que forma parte de un diálogo. Pero ésto no funciona con él; no es una persona que escuche a nadie apenas, sólo a sí mismo, y entonces ella siente que no cuenta en absoluto para él, que no la trata cómo a alguien a quién respetar y valorar, alguien con quien compartir todo, y ella se hunde cada vez más; cuándo hay un problema, ella lo expone, da sus razones, argumentos , ideas, lo que sea, y pasa lo de siempre; él se calla, no dice nada, y, deja pasar el tiempo sin solucionar el problema sea el que sea; pasados unos dias, y siempre igual, ella se harta de permanecer dias sin hablar puesto que es el único recurso que emplea a estas alturas, y vuelve a dirigirle la palabra, y el marido de María, imperturbable, le habla cómo si no hubiera pasado nada, continúa sin solucionar lo que sea que a ella le pareciera mal dias antes, y listo. Porque él nunca se queja de nada, nunca dice lo que le pasa ,si es que le pasa algo alguna vez, ni lo que piensa, nada nunca le cuenta nada. Y María ahí está , veinte años después , tan confusa casi cómo al principio, sintiendo que pasa la vida y que ella vive con alguien a quién no conoce , porque no se ha dejado conocer; que pasa la vida y que vive sóla ya que así se siente; que pasa la vida y ella no vive, pues a sus grandes virtudes él une el ser cada día más arisco ,hosco, y demás sinónimos, alguien a quién no le gusta nada de la vida, sólo estar en casa tras volver del trabajo, a la casa dónde sigue María desde hace tantos años pensando si tendrá valor algún dia para salir de esa casa y, vivir sóla, cómo , en realidad, vive ya todo ese tiempo.

domingo, 18 de febrero de 2007

El baile de Maria


Maria ha dormido mal esta noche; se acostó leyendo cómo suele hacer siempre ; siempre que no se queda durmiendo hasta altas horas en el sofá , delante del televisor, lo cuál no es infrecuente. No podía dormir y sin dejar de dar vueltas en la cama , no dejaba de colocarse la pequeña almohada bajo su rodilla lesionada ya que ésta también se había sumado a su inquietud, aumentándola al no dejar de dolerle. Llegó su marido a la cama, e hizo lo posible por intentar permanecer lo más quieta que podía mirando al techo en la oscuridad. Despertó pronto, permaneciendo un rato en la cama, levantándose no mucho después. Tiene el cuerpo más rígido de lo ya habitual todas las mañanas, lo que unido al hecho de no haber dormido bien, la tiene en un estado de malestar, de ansiedad , un dia más. Le duele la columna, parece tener una tira de cuero tensa y dura , reseca , en la cintura, que la oprime y no la deja ni enderezarse medio aceptablemente; la rodilla gime , vuelve a tenerla hinchada desde que se levanta, un mazacote que ella no reconoce cómo parte de su cuerpo , pero que ahí está, al lado de la otra con no muy buen aspecto tampoco, es decir , dos rodillas que no se parecen a las que tenía no hace demasiado. Sus manos parecen dos sandias con dedos; hinchadas ambas para , por supuesto , no desmerecer de las otras extremidades : gruesas ,rígidas , doloridas ; hay que ir poniéndolas en marcha poco a poco, cómo a toda la compleja maquinaria de lo que es ahora el remedo de lo que era no hace tanto; aún tiene un cuerpo joven, realmente piensa que , no es tan mayor, ella, pero no así su cuerpo. Este, se ha adelantado y por zonas, ya tiene el estado de una persona bastante más mayor, y las peleas contínuas entre mente y cuerpo son constantes.
Ella intentaba ocupar su mente en muchos temas,de los que le requerían más esfuerzo mental que físico. En casa, ya hasta las labores propias de su sexo que se decía en no lejanas épocas, hasta esas, eran duras de realizar; andar, permanecer en pie, llevar algún peso, doblar el cuerpo, todo era cada vez más complicado; dolor , hinchazón,rigidez, sus tres gracias siempre acompañándola , apenas desapareciendo a ratos, para volver con más notoriedad en otro momento. Empezó a ocuparse de otras cosas ; estaba sentada haciéndolas, alternaba con ligeros paseos por la casa para no permanecer mucho tiempo sin moverse ya que tampoco le venía bien, todo iba siendo un contínuo alternar de posiciones: sentada, de pie, andando, y vuelta a empezar. Sentada estaba bien ; podía leer, escribir, y ver el mundo en una pantalla ,a manejarse por ahí había aprendido algo. No podía prolongarlo mucho, pues si así le descansaba una parte del cuerpo , otra u otras empezaban a dar la nota incorrecta y, eso la obligaba a cambiar dejando lo que hacía, hasta que le tocara cambiar a la primera situación. Entretenido si era, una absurda coreografía en la que se había instalado cotidianamente. No era ella, su mente, sino , su cuerpo de abuela el que dominaba su vida.
María ha dormido mal esta noche. Por la mañana mientras duermen aún todos en la mañana de Domingo, con la calle preparándose para ver pasar el Desfile de Carnaval algo más tarde , a mediodia , piensa que tiene suerte después de todo; no puede hacer mucho de lo que antes hacía, pero puede hacer otras cosas , distintas. Hoy , precisamente hoy le duele hasta la última cana, y casi ve la botella medio vacía aunque es algo que ha intentado evitar todo éste tiempo. Busca su consuelo cómo siempre ha hecho hasta ahora; mira hacia atrás, sabe que pese a todo, esto es poca cosa; sabe muy bien las cosas mucho peores que se dan a diario, y , como ésto le ha funcionado casi siempre, empieza a ver la botella algo más llena otra vez. Lee, escribe, reza , y continúa con su exclusiva coreografía , movimientos de una abuela que no lo es , aún.