viernes, 7 de diciembre de 2007

Hola mi amor

Tras la lluvia , aparecieron los colores
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No sabe uno qué decir a veces cuándo se dirige a la persona a la que ama. Y, no porque falten palabras, no es eso exactamente, ya que en nuestro idioma las hay en abundancia, buscando mostrar ese sentimiento y hacerlo saber a quién va dirigido.
Me estoy refieriendo a cómo decirle lo que sientes sin ser reiterativo, aunque por fuerza , por obviedad más bien haya que serlo. Si quieres a alguien, dices eso miles de veces; si le deseas, le necesitas, le echas en falta. Es normal, habitual, decir eso y hacerlo siempre que te apetezca. Pero, no quieres caer en repetir continuamente lo mismo, aún deseándolo. Deseas que sepa lo que sientes por él, por ella, y buscas cómo hacerlo sin que suene de una forma manida, que eso lo será digas lo que digas, pero que no resulte una palabra, una expresión más en la frase, sin un punto especial que la haga destacar.
Y claro que es lo normal que pase, y más con el tiempo ayudando a la relación, pero ,no quieres , aunque sabes que no se recibirá así, no quieres aburrir, ni tampoco llegar a ser ridículo cómo alguien me decía la otra noche. Quieres decir siempre que quieras que le amas, que es lo que es para tí, y quieres que lo sepa, cuándo ya lo sabe de sobra. Y lo mismo quieres escuchar, que aparezca esa nota dominante que hará vibrar algo en tí.
Se sabe, se nota, se siente, pero quieres decirlo; oirlo. No aburres, no te aburren, pero, siempre pensando cómo decir lo que sientes.
Hablar por hablar, diciéndolo y ya está. Ya sabe, ya sabes que te quiere ,que le quieres. Pues, igual,
haces cómo Gurruchaga y dices escuchando esta canción de hace algún tiempo : "yo lo que quiero es una noche sin final, en la que ambos nos podamos devorar".
Por ejemplo ,algo así por hoy. Mañana, a pensar otra forma .

La música de la Orquesta Mondragón : Caperucita Feroz






6 comentarios:

Landahlauts dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Landahlauts dijo...

Ufff... las palabras huecas son tan penosas de oír (cuando las oyes, la mayoría de las veces ni les prestas atención).
Pero, yo creo que son huecas cuando las dices sin convicción, no por el hecho de que las repitas o no, mucho. Recientemente estuve en una misa de difunto (sé que la comparación es un poco... desagradable) pero, el cura hablaba sin corazón, parecía un autómata repitiendo algo requetesababido. No enganchaba, ni resultaba creíble.
Hay que poner pasión y amor en lo que dice. Así... siempre se nota que se habla con el corazón. Nunca cansa, aunque sea el "buenos días" de todos los días...

Saludos, Luz.

Tanhäuser dijo...

A veces, una sola mirada, encierra todo el mensaje ¿verdad que sí?
Abrazos

yonosoyHillary dijo...

mmmm, interesante...cuántas veces nos hemos rpermido por no parecer cursis? Ese es el problema de algunas frases y palabras, que por decirlas, las dice cualquiera, y cuando las sientes de verdad, cuando buscas una emoción intensa, real, esas típcas y tópicas palabras ya no te sirven.

brigate dijo...

BUf..que verdad

luz de gas dijo...

Ese es el problema a veces; la idea de que hay que reprimirse por no ser repetitivo, o, sonar a hueco; el otro ansía escucharte, aunque sea lo mismo una y mil veces. Dilo, saben que es de verdad.
Besos a todos